Tigres UANL: El Hincha Que Juega

Es común identificarnos con los grandes goleadores del momento, con los artistas del balón, con los que driblan a cuanto rival tienen enfrente, las estrellas de comerciales, o hasta con los que hacen grandes atajadas para evitar golazos; en lo personal, me gusta identificarme con esos jugadores que dejan el alma en cada juego, que no dan un balón por perdido, que prefieren dejar una pierna en el campo antes de tirar la toalla y rendirse.

Uno de ellos es José Arturo Rivas, apodado la “Palmera”, defensa central nacido en Coatzacoalcos, Veracruz hace 31 años y que funge como central, ese que solo ha vestido una casaca desde su debut en el Apertura 2004, la de los felinos del norte.

Cumplidor cuando se le requiere en la cancha, talachero, incombustible, ha estado en las buenas, en las malas, en las peores y en las infames épocas de Tigres; un elemento acostumbrado a calentar la banca, siempre a la sombra de tantos defensas centrales que han pasado por el equipo: Claudio Suarez, Julio Cesar Santos, Julio César Caseres, Fernando Ortíz, Tahuilán, Hugo Sánchez Guerrero, Omar Briseño, Sindey Balderas, Hugo Ayala, Juninho… por lo cual sus actuaciones se habían visto “limitadas” a suplir lesiones de dichos elementos.

Aun así, hubo temporadas en que se llegó a ganar la confianza del técnico en turno en el banquillo del equipo de la UANL y fue integrante del once titular; bien dicen que “recordar es vivir”, como aquel 2005 donde Tigres instauró el llamado Aztecazo, venciendo al Ame (Superlider y Campeón vigente en ese entonces) con un marcador de 4 -1 en el juego de vuelta y un marcador global de 5 por 4 a favor de los felinos, una tarde mágica para los dirigidos por Batocletti donde un muy joven José Rivas fue titular, defendiendo su portería de monstruos del futbol como el Piojo López, Kleber Boas y Cuauhtemoc Blánco.

Se ha vestido de héroe en Derbys regios, como en aquel 2008 en el Clásico 86 cuando dos goles suyos colaboraron para darle la victoria a Tigres en la casa de su acérrimo rival por 3 goles contra 2, con dos cabezazos letales.

Por fin en el Apertura 2011 alcanzaría la gloria con el equipo de sus amores, al llegar a la final contra el Santos Laguna en una final polémica, dándole alegría a la afición que esperó por más de 29 años un título de liga.

Tres años más tarde, junto con los felinos consigue su segundo título en su carrera ahora en la Copa MX Clausura 2014.

En el 2015 sin duda fue el mejor año de Rivas; se ganó la titularidad supliendo la vacante que dejó el lesionado Juninho, desde que tomó el lugar no se notó la ausencia e incluso lo llegó a hacer mejor, desde ahí se ganó la confianza de Ricardo Ferretti.

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La Copa Libertadores 2015 fue un gran torneo para Rivas, convirtiéndose en pieza fundamental y hasta colaborando con goles, para ayudar al equipo a llegar a la gran final contra River Plate; en la final de vuelta, Tigres dio una pobre exhibición en el Monumental, y Rivas fue de los pocos elementos que dio la cara ante medios y aficionados.

“Nos faltó más garra, perdón por la palabra, faltaron más huevos”, enfatizó la ‘Palmera, referente al juego de vuelta de la final de Copa Libertadores de América, 2015.

También cubrió lesiones y suspensiones de Hugo Ayala y hasta de Torres Nilo en la lateral izquierda, siendo un jugador poli funcional en el equipo, convirtiéndose nuevamente en campeón de liga en el Apertura 2015 y anotando uno de los penales decisivos en la serie contra Pumas.

Tantos momentos con el equipo universitario, peleas por el descenso, clásico de todos tipos, triunfos históricos, derrotas dolorosas, goles gloriosos y por supuesto, los mejores de todos: los campeonatos conquistados en el 2011 – 2015 hacen que La Palmera sueñe, piense y quiera terminar su carrera enfundado con la playera de Tigres.

El 10 de octubre de 2015 Rivas debuta con México ingresando al minuto 75′ por Rafael Márquez, portando el dorsal 3, en la victoria 3-2 ante los Estados Unidos, siendo el entrenador interino de Ricardo Ferretti, alcanzando otra meta en su carrera.

En ese mismo año José Rivas decidió estudiar la carrera de Entrenador Técnico con el objetivo de estar ligado al fútbol durante mucho tiempo. El veracruzano sabe que a sus 31 años el retiro como jugador se acerca, sin embargo, el desea permanecer de una u otra forma en el terreno de juego.

Quiero seguir ligado al futbol y cada vez me gusta más la idea de poder aportar algo a los chicos. También el hecho de haber estudiado me ha permitido aprender cosas diferentes de las que conoces o realizas en la cancha

Fueron sus palabras.

Hay veces que uno gusta de seguir a jugadores así, con garra, con mística, con un corazón tan grande que no le cabe en el pecho, que es respetado por todos sus compañeros y sobre todo que es respetado por toda la afición de su equipo, porque él representa al verdadero aficionado, la Palmera es un fiel reflejo del hincha de hueso colorado, el que no abandona, él es el hincha que juega…

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