“La final de los cuatro minutos y el Fair Play”

Sorprendentemente, la Federación Internacional de Fútbol Asociación calificó el encuentro como “La final de los cuatro minutos y el Fair Play”.

En el portal de FIFA, recuerdan cómo calificaron los millonarios a los octavos de final. Manifestaron que es de los cuatro minutos por aquel partido en el Volcán, por la fase de grupos, en el que los felinos iban ganando 2-0 hasta el minuto 86 y estaban eliminando al cuadro argentino, sin embargo éstos lograron empatar y siguieron con esperanza de clasificar, aqui la nota:

La FIFA ve “Fair Play” de los felinos tanto por este suceso como por el hecho que en el siguiente encuentro, River estaba obligado a ganar a San José de Oruro y esperar a que los auriazules hicieran lo propio ante Juan Aurich. Y fue justo lo que pasó. Ahora ambas escuadras disputan el título más importante del continente americano a nivel de clubs.

Iban 86 minutos y River Plate quedaba eliminado en la primera ronda de la Copa Libertadores de América. Perdía 2-0 en México contra Tigres y la tabla de posiciones del Grupo 6 lo mostraba último con cuatro minutos y un partido por jugar. Era otra herida profunda para un club gigante en un torneo que le es históricamente difícil. Pero a los 86:28, el colombiano Teófilo Gutiérrez descontó tras un rebote. Y a los 89:20 el uruguayo Rodrigo Mora dibujó una volea descomunal para clavar el 2-2 del ángulo. Todo River vio una luz al final del túnel.

“Esto que pasó es una pequeña señal”, dijo el técnico Marcelo Gallardo y no se equivocó. Hoy el Millonario está clasificado para la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2015 y a pocas horas de definir una Libertadores en su casa por primera vez en los últimos 19 años, justo ante el equipo que tuvo todo para darle la estocada final pero le perdonó la vida, Tigres.

La misericordia de los mexicanos no se reduce a esos minutos finales de desconcierto en el estadio Universitario. Una semana después, River estaba obligado a ganarle de local a San José de Oruro. Sólo podía clasificarse con una condición: que Tigres, ya clasificado como primero de grupo, le ganara en Perú a Juan Aurich. Un empate podía servir pero dependía de la cantidad de goles en ambas canchas.

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Como hacía mucho tiempo no pasaba, en el estadio Monumental la radio fue más importante que el juego. River vencía con cierta facilidad a los bolivianos pero la angustia sólo podía superarse con las noticias que llegaban desde Chiclayo.

El técnico Ricardo Ferretti, con un clásico nacional importante en la agenda del siguiente domingo, había viajado allí con un equipo lleno de suplentes y juvenites. Pero en un partido infartante, Tigres hizo honor al Fair Play y ganó ¡5-4! con tres goles de Enrique Esqueda. Los hinchas de River recuerdan al delantero todavía hoy en algunas charlas.

“En Argentina soy de Boca pero no me arrepiento de lo que hice. Sabíamos que podíamos encontrárnoslos más adelante aunque nunca pensamos que en una final”, le dijo el mexicano al diario Olé. “Ganarle una final a River creo que dice muchísimo más. Si se da, sería doblemente histórico para México: ganarle a River y ser campeones de la Libertadores”. Damián Álvarez, formado en River, hoy ídolo de Tigres, también destacó días atrás la honradez de su equipo: “Callamos muchas bocas. Nosotros nunca tuvimos dudas, siempre quisimos ganar”.

De ventanas y oportunidades únicas
Con el pase a octavos como peor segundo, Gallardo sacó pecho: “Sufrimos más de lo necesario y entramos por la ventana, pero ahora nos van a tener que aguantar”. Tenía sus razones para decirlo: River había sido campeón invicto de la Copa Sudamericana 2014 tras cinco rondas de mano a mano. Fueron ocho victorias y dos empates, incluyendo unas semifinales de altísima tensión ante Boca Juniors.

Su andar en los duelos directos de la Libertadores 2015 fue casi igual de implacable. Eliminó por segunda vez en cinco meses a Boca, algo inédito a nivel sudamericano en la historia del club. Después despachó a Cruzeiro en cuartos y a Guaraní en semis. En todos definió como visitante. Sólo perdió ante los brasileños y de local, pero avanzó gracias a un extraordinario 3-0 en Belo Horizonte.

“Estos jugadores tienen esa competencia dentro que hace que cuando llegan estos partidos se potencien”, aseguró Gallardo. “Estamos ante una oportunidad única”. Una oportunidad que arrancó con aquellos cuatro minutos en México y con el Fair Play de Tigres.

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