El 2015 quedará plasmado en la memoria del brasileño

Genio y figura en este 2015. Siempre atento, expectante, con una indicación por dar. Fija su mirada en el partido y pega un grito cuando lo necesita. Si no lo requiere está tranquilo sentado en su banquillo. Nunca sonríe, ni siquiera cuando anota su equipo. Es mesurado a la hora de celebrar y explosivo cuando algo no le gusta. En este año, Ricardo Ferretti pasó de rozar la gloria continental a alcanzarla con la Selección Mexicana y con Tigres a nivel local.

El estratega estuvo con los reflectores encima en todo este año. Eso fue gracias a su labor y a sus resultados. Lo deportivo siempre acompañó a esa figura tan característica, que pasó de esconderse tras unos banquillos cuando fue expulsado ante el Guadalajara en un partido de Liga, hasta perder su reconocido bigote luego de ganar con el Tri el pase a la Copa Confedereaciones. Ferretti siempre dio de que hablar.

El año del Tuca será parte del recuerdo por muchas cosas: en primer lugar, por llegar a la Final de la Copa Libertadores que perdió ante River Plate; por tomar a la Selección Mexicana durante cuatro partidos para conseguir el pase a la Copa Confederaciones; finalmente, por levantar el título de Liga del Apertura 2015.

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Los números siempre acompañaron al brasileño. En total, entre equipo y Selección, dirigió 60 partidos en este 2015 y su saldo fue más que positivo, al conseguir 32 victorias, 16 empates y apenas 12 derrotas, para un porcentaje de efectividad del 62.2 por ciento.

Las cifras traducidas en logros significaron un subcampeonato de Copa Libertadores, pasar a los Cuartos de Final de la Liga de Campeones de CONCACAF, conseguir el pase a la Copa Confederaciones con la Selección Mexicana y ser campeón del Apertura 2015 con Tigres. Ferretti terminó por celebrar.

Con su nueva conquista en Liga, además, llegó a cuatro en su historia como entrenador y es la segunda que consigue con Tigres, luego de que en el Apertura 2011 igualmente resultara campeón.

El año 2015 quedará en la memoria del brasileño gracias a sus logros y ese bigote tan suyo podría desaparecer una vez más producto de un nuevo campeonato. En el calendario futbolístico, fue el año del Tuca.

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